• Arcillas

    Los suelos arcillosos producen vinos elegantes y bien estructurados, con sabores definidos y colores intensos. Experimenta la sofisticación en cada copa con una graduación alcohólica moderada y taninos notables.

  • Pedregosos

    Los suelos aluviales son ideales para el cultivo de la vid, facilitando la permeabilidad y el drenaje. Además, el color claro de los cantos refleja la luz solar, regulando la temperatura de las plantas. Nuestra finca de Cornudella se beneficia de estas características únicas.

  • Calizos

    Los suelos calizos son fácilmente reconocibles por su color blanquecino y la presencia visible de piedras. Conservan mucha humedad, lo que resulta en vinos con alto contenido alcohólico y baja acidez.